CONGRESO MARÍA ROSA MOLAS
La ciudad de Reus ha sido testigo 200 años después del nacimiento de María Rosa cómo la madre sigue naciendo cada día en el corazón de muchas personas.
Hermanas, laicos, y algunos niños se dieron cita la compartir dos días de encuentro con María Rosa.
El congreso nos ha invitado a dejarnos iluminar bajo el símbolo de un gran árbol. Un árbol que empezó como toda planta, por una pequeña semilla que Dios sembró con cariño y esperanza y que fue regando con el agua de su gracia. Esta semilla: "María Rosa" fue hundiendo sus raíces en lo esencial, en Dios y en el amor al prójimo, fue tomando cuerpo con un tronco firme, y de su fecundidad todos hemos sido testigos.
El congreso fue desarrollando su contenido en tres momentos, tres nacimientos.
El primer nacimiento: en Reús, cuando la Madre ve por primera vez la luz, y empieza a crecer en gracia y sabiduría. Su vocación y sus primeros años en la corporación de Reus.
Un segundo nacimiento: en Tortosa, cuando la Madre junto a las 11 hermanas, impulsadas por el espiritu y un fuerte sentido eclesial piden ser admitidas bajo la autoridad de la Iglesia y nace para el mundo una nueva forma de seguimiento de Jesús: Hermanas de la consolación.
Un tercer nacimiento: los frutos del carisma hoy. En este momento las distintas expresiones del carisma compartieron la forma concreta como llevan a cabo su misión. El voluntariado, la ONG, el movimiento consolación para el mundo, el área socio- sanitario, y el área educativa.
Unido a todo este contenido profundo que gracias a los ponentes nos fueron recreando e iluminando, también el equipo de animación aprovechaba todos los intermedios para introducir o cerrar los momentos de reflexión de manera muy creativa.
Un total de 567 participantes abrieron sus corazón para dejar que la madre les siguiera hablando al corazón.
Gracias a todos los que hicieron posible esta hermosa experiencia.






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